lunes, 21 de abril de 2008

Los protocolos familiares no son un mito

Los protocolos familiares pretenden regular las relaciones empresa-familia-patrimonio para conseguir la supervivencia de la empresa sin depender de los avatares personales de la familia. También se establecen principios y normas encaminados a la gestión del patrimonio empresarial de forma coherente con los objetivos a largo plazo de la familia. Finalmente, se articulan mecanismos para evitar las interferencias indebidas entre cuestiones personales y decisiones empresariales, que tan perjudiciales se demuestran en la práctica diaria.

No hay dos protocolos familiares iguales, aunque todos ellos presentan elementos comunes. Se trata de un documento complejo, con un equilibrio entre cláusulas vinculantes y otras meramente programáticas que dependen del sentir de cada familia empresaria. En él se conjugan aspectos societarios, acuerdos extraestatutarios, capitulaciones matrimoniales y, en la medida en que el Derecho aplicable así lo permita, incluso pactos sucesorios, sean dispositivos, sean particionales. Parte del protocolo familiar acabará reflejándose, normalmente, en modificaciones a los estatutos sociales de la compañía.

El proceso de elaboración de un protocolo familiar requiere la colaboración activa del empresario y de los miembros de su familia que, en cada caso, procedan. El proceso comienza indagando los valores que la familia considera que rigen y que deben regir la empresa, y exige conocer la historia del negocio y las perspectivas profesionales de las personas que lo integran.

Del abogado se espera un papel complejo y multidisciplinar. Debe ser capaz de orientar el proceso sin manipularlo, servir de catalizador y facilitar la consecución del consenso. Necesita conocer en profundidad el Derecho Societario, el Derecho Sucesorio (común o foral, según sea el caso), y el Derecho Tributario.

Varios pactos característicos se refieren a las restricciones a la libre transmisibilidad de las acciones o participaciones sociales, con la intención de regular las obligaciones de permanencia y las oportunidades de salida de los socios. Típicamente se establecen derechos de tanteo por estirpes, así como derechos de arrastre y acompañamiento. En materia de gobierno corporativo, y en paralelo con el Consejo de Administración, suelen crearse órganos de seguimiento de la marcha del negocio, que pueden revestir carácter estatutario en la medida en que cumplan las directrices de la Dirección General de Registros y del Notariado y de la reciente reforma del Reglamento del Registro Mercantil en tal sentido.

Por último, merecen especial atención los mecanismos de resolución de conflictos entre la familia y la empresa, ámbito en el que la mediación y el arbitraje juegan un papel primordial. En la medida en la que se pueda y no se desvelen pactos que hayan de permanecer como confidenciales, todos estos acuerdos deben incorporarse a los estatutos de las correspondientes compañías para asegurar que los terceros están informados y han de respetarlos.

Finalmente, el protocolo familiar puede servir como instrumento de planificación fiscal de la familia y de la empresa, facilitando la exención en el Impuesto sobre el Patrimonio y, en las Comunidades Autónomas en que todavía subsiste, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Si quieres saber más, el Instituto de Empresa organiza un curso sobre Aspectos Jurídicos y Fiscales de la Empresa Familiar entre el 5 y el 20 de mayo. Pincha aquí para ver el programa

martes, 15 de abril de 2008

Y tu despacho, ¿de qué especie es?

¿Un despacho que hace trabajo estandarizado o una firma “artesanal”? ¿Generalista o especializado? ¿Una boutique o una firma que “dispara a todo lo que se mueve”? ¿Un sweatshop o una empresa que apuesta por su gente? ¿Una marca?

El 8 de abril de 2008 asistí invitada por Iberian Lawyer a un foro de socios de despachos de abogados titulado: “¿A qué desafíos se enfrentan los despachos de abogados en las próximas décadas?”, en el estilosísimo hotel Urban de Madrid. De las muchas ideas valiosas que se vertieron querría destacar la del socio-director de un destacado despacho de los llamados “ingleses”, quien reflexionaba sobre la necesidad de posicionarse. Una firma que pretenda asesorar en financiaciones, titulizaciones, salidas a Bolsa y otros procedimientos más o menos estándar, es muy diferente de un despacho especializado en grandes litigios por siniestros marítimos y muy distinto de una fábrica de due diligences.

Ahora que los alumnos del MAJ preguntan cuál de las ofertas de trabajo aceptar, les recomiendo que sean claros con el entrevistador y describan lo que quieren pasarse haciendo los próximos cinco años de su vida. Que vayan olvidándose de cambiar la estructura a la que se incorporan. Pasarán muchos años antes de que (si lo logran) su impronta se refleje en algunos de sus despachos. Lo normal, si acaban aceptando -por necesidad o por pura marca, que muchos lo hemos hecho- un puesto que no les encaja, será que lo abandonen, desengañados injustamente de una profesión de una variedad si no infinita, bastante amplia.

Además, como la escasez de talento y de ganas acucia a los responsables de selección, puede ocurrir que a los candidatos les cuenten “milongas”. Para eso están los foros, los amigos y los antiguos alumnos. Preguntad y entended bien del perfil de vuestro empleador. Ahora que acabáis esta etapa fundamental de vuestra formación, no cualquier sitio vale para cualquier candidato.

Dicho lo anterior, para un recién graduado, cualquier trabajo es mejor que ningún trabajo. Si vais a tener que estar mal acompañados en lugar de solos, ánimo y ¡a seguir buscando!

domingo, 6 de abril de 2008

Finding the right partner

One of my postgraduate pupils made a question in class which I found most difficult to reply to. He was trying to engage a new partner and investor in his software development project. While he badly needed the financing, he was afraid to lose his majority position and be displaced from his leading role. He said that such potential injection of cash would enable the company to reach its goals within a much shorter period of time but he did not want to share his success. To complicate things, the new investor was as wealthy as hardly trustworthy. I told him the “Fable of the Dressmaker”, of my own invention. Here it goes:

When you need a tailor-made dress for a society wedding, you select the piece of fabric (la tela), the dressmaker (sastre o modista) and the pattern (el patrón). Then come a number of fitting sessions (pruebas) and you end up with the dress of your dreams (or not). In the whole process, a number of mistakes can be made, both by the client and by the dressmaker:

1. You didn’t pick the right dressmaker. You wanted a shocking dress and he/she is a reputed judge’s gown (toga) maker. Well, you can still take your beautiful piece of fabric to another dressmaker. Or become a judge!

2. What a pity you didn’t select the right pattern to fit your figure. It makes you look horrible. However, with such a wonderful piece of fabric, you can still make yourself a scarf, a headband or even a shopping bag!

3. The dressmaker is creative, but not to attentive during the lengthy fitting sessions. Well, you can always find a less famous dressmaker for that part of the work.

4. The fabric is not nice. You do not actually like the colour or the weave and it feels rough.

Number four is the sole mistake that is impossible to solve. When you pick the wrong cloth, nothing can be done. Whatever you do, the end product will always look horrible.

Now let’s translate the Fable of the Dressmaker into the corporate world. The dressmaker is obviously the lawyer, the pattern is the business, the fitting is the negotiation and the cloth …. of course the cloth is your partner.

Following the Fable of the Dressmaker, I will now list the a number of potential mistakes which an entrepreneur can make when admitting new partners:

1. You didn’t pick the right lawyer. In the legal profession there are rainmakers as well as worker ants; litigators as opposed to negotiators; hunters and farmers. When you needed a cutting-edge contract lawyer, sadly you engaged a testament specialist. Fire that lawyer (ensure to pay him/her first!) and find the one next door.

2. You just realised that it was not a good idea to open an oil well in downtown Madrid. Whose idea was that anyway? Why doesn’t the oil pumping company file for bankruptcy? Instead, our new company will set up a drycleaners’ near a working oil well. Let’s just start a new business together with all the experience that we have gained.

3. You thought you needed a letter of intent, not much more than a gentlemen agreement, whereas in fact you can’t do without full protection and thirty pages of clauses with all the flanks covered. Come on! Keep working and whip your lawyer for harder work. A number of additional hours will make it.

4. Your partners are wealthy and they impress you. However, they continue to cheat you from day one. You saw it coming when they kept reopening points in the negotiation. They would not concede reasonable things. They play hardball and you are afraid that you will end up choking.

There is no solution for a wrong partner. No lawyer, contract or business can amend that. The sooner you get rid of the wrong partner, the better. If there are serious objections during courtship, things will not improve with time. Take your idea and run.

Unfortunately some people prefer to turn a blind eye during the negotiation period and trust that their attorney will fix it. A dressmaker cannot make up for an ugly piece of fabric. The best lawyers, the most successful business and the perfect contract cannot make up for an untrustworty partner.

lunes, 31 de marzo de 2008

Sexo, mentiras y más (y II)

En el post de la semana pasada argumentaba que, si hay un territorio abonado para la mentira, es el sexual. Hoy abordo la hipocresía del lenguaje público precisamente en este ámbito, con sus ejemplos y fotos, como es habitual.

Monárquicos o republicanos, de derechas o de izquierdas, desde los más católicos hasta los más descreídos de los periódicos, todos incluyen páginas y más páginas de (atención al primer eufemismo) “relax” o “contactos”. Bien podrían llamarlo por su nombre en román paladino: prostitución. Incluyo a los diarios supuestamente defensores de los derechos humanos así como de la igualdad de hombres y mujeres. En definitiva, publican estos anuncios, menos el BOE, todos los diarios.

Me parece una vergüenza que se dé difusión a esta actividad explotadora de la libertad de las personas. Fijáos cuando vayáis por la carretera: los clubs (otro eufemismo) tienen rejas en las ventanas.Y no son para que trepen las enredaderas, precisamente.

Especialmente mentirosos son los sempiternos anuncios de jóvenes asiáticas, que manifiestan que las chicas tienen 18 años.

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¿Qué ofrece el anuncio y qué busca el cliente? Evidentemente, menores de edad, y como ese servicio no puede anunciarse, pues ponen la cifra mágica de 18.

Los artículos 178 y siguientes del Código Penal parecen bien claros: cuando alguien tiene una relación sexual con otra persona que no quiere tenerla, o es violación, o es abuso sexual o es algún otro tipo de agresión. Pues bien, las prostitutas con las que te cruzas en la calle no es que parezcan muy entusiasmadas con su trabajo. No quiero ni imaginarme la gran vocación que seguro tienen las que están retenidas ilegalmente tras las rejas.

Es muy poca la gente que hace algo contra la explotación sexual. Y quien, desde los poderes públicos a las comunidades de vecinos (sé de lo que hablo) hace algo, lo hace para alejarla de su vista. Fue conocido el caso del municipio de Reus, en el que se multaba por infracciones de tráfico a los conductores que se paraban a reclamar los servicios de las prostitutas (digo reclamar y no contratar, porque el contrato exige consentimiento, objeto y causa).

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Reus/multara/quien/entorpezca/trafico/buscar/servicios/prostitutas/elpepusoc/20070309elpepusoc_2/Tes

Es un buen ejemplo de hipocresía: la medida persigue expulsar de una zona en concreto la práctica del oficio, pero no combatirlo de raíz. En Italia, las multas las mandan a casa, para reforzar la vergüenza del sancionado.

Siento amargaros el lunes con este post tan escéptico sobre la condición humana. Para combatir la pesadumbre, os mando otro ejemplo de hipocresía: el mentiroso pero próspero negocio de las coartadas para infidelidades conyugales.

http://www.elpais.com/articulo/reportajes/negocio/infidelidad/elpepusocdmg/20080323elpdmgrep_2/Tes/.

No sé si todo el mundo miente, pero a juzgar por lo que sale en el periódico hay que ver cuantísimo se miente.

lunes, 24 de marzo de 2008

Sexo, mentiras y más (I)

Si hay un ámbito en el que la gente siempre miente, es el del sexo. Veamos qué interesante cartel he hurtado/levantado/retirado de un hotel en mis vacaciones de Semana Santa. Por si caben dudas, el cartel aparecía al lado del mando a distancia de la tele.

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Aclaro que la tele ofrecía cuatro canales de pago por visión: uno de niños, otro de deportes, otro de películas y el cuarto, el que se sospecha relevante a estos efectos, denominado “para adultos”. Aquí vemos cómo el gremio la hostelería, siempre solícito, se anticipa a la pregunta del cliente:

- Hola, si compro la película (pongamos por caso) del “Ultimatum de Bourne”, ¿me saldrá desglosada en la factura?

Respuesta correcta:

- No se preocupe, sale como “Servicios de Comunicaciones”.

Ahora compruebo con la Real Academia http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=comunicación que la comunicación incluye el cine o que el cine es una forma de comunicación, así que la responsabilidad fiscal del hotel por facturar conforme a servicios efectivamente prestados está salvada.

Y claro, puestos a entregar la factura en la empresa junto con el resto de los justificantes de gastos del arduo viaje de negocios, queda mucho menos mal haberse gastado el presupuesto en Servicios de Comunicaciones que en cualquier producto claramente lúdico-festivo como, por ejemplo, en un partido del Madrid-Barça o mismamente lo que estáis pensando. Quiero decir que es un gasto claramente deducible el mantenerse comunicado con el resto del entramado laboral cuando labores ineludibles hacen viajar al abnegado empleado. No me parece tan deducible fiscalmente (ni tan aceptado socialmente) que con el dinero de la empresa uno se dedique a ponerse al día de la filmografía dejada de ver en casa o que ¡cómo va a ver en su casa!

Amig@s directores/as financieros/as, controllers, jefes en general, no es compulsivo-uso-de-la-WI-FI-para-descarga-de-correo-electrónico-profesional todo lo que bajo “Servicios de Comunicación” reluce.

Y si estáis pensando “pero Teresa, a qué hoteles llevas a tus hijos en Semana Santa”, os tranquilizo: Hotel Santa María de El Paular. Como se enteren en la sede central de Sheraton, lo mismo cambian la política de facturación.

lunes, 10 de marzo de 2008

Arte y parte (parte del tiempo que viajamos por trabajo)

Es la tercera vez en este curso que me escapo a visitar un museo en horario normal de trabajo. Lo recomiendo, pero sólo a quienes tengan control sobre su agenda. Oxigena mucho de cara a largas reuniones de negociación.

Con ocasión de una visita a Nabarro (www.nabarro.com), nuestros socios ingleses de la Alianza Internacional de despachos a la que acabamos de incorporarnos, el jueves estuve en el British Museum (www.britishmuseum.org). Visité la colección de arte africano donada por un benefactor. Mirad qué obra tan bella:

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Aunque parece una tela de seda por su caída y su brillo, se trata de una composición del artista de Ghana llamado EL ANATSUI titulada “Recycled metal foil bottle neck wrappers”. Si te fijas bien, observarás que está hecho con las laminas de plástico y metal que sellan las botellas de vino, unidas entre sí laboriosamente con finos alambres, como muestra la siguiente foto:

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También está expuesto “EL ARBOL DE LA VIDA”, una obra colectiva de varios artistas mozambiqueños:

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Mirada de cerca, resulta que está fabricada con piezas arrancadas a diversos tipos de arma: cargadores, tambores, casquillos, cuchillos, machetes y otros. Pone los pelos de punta. De los mismos artistas es este curioso insecto:

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Fíjate en las alas, hechas con AK-47 (http://es.wikipedia.org/wiki/AK-47).

Cuando vas a enfrentarte a una reunión en la que sólo se tratan intereses económicos, el arte te remueve y pone la vida en su sitio.

lunes, 3 de marzo de 2008

Tú y la mora creditoris

Siempre me ha llamado la atención cómo puede ser que una persona encargue una cosa y luego se niegue a recibirla. Seguro que a ti te ha pasado más veces de las que eres consciente.

La mora creditoris o mora credendi ocurre cuando el acreedor, sin justa causa, rechaza la oferta de pago que le hace su deudor. Por ejemplo, lamentablemente un ejemplo muy frecuente, un cliente que encarga que le redactes un contrato a toda prisa, que se lo entregues mañana porque lo firma el miércoles. Tú te lo crees, embarcas a tus compañeros, les haces dejar otra cosa no sé si más urgente, pero ciertamente programada de antemano, redactan el contrato, tú lo revisas y se lo envías al cliente con acuse de recibo. El cliente abre el email tres o cuatro días después sin explicación alguna.

El viejo aforismo “el cliente siempre tiene la razón” aplicado exitosa y coherentemente por El Corte Inglés yo creo que no se extiende a nuestra profesión. Muchas veces nos toca hacer de “Pepito Grillo” y andar recordando al cliente lo que tendría que haber hecho. Constantemente tenemos que advertirle de las cosas que hace mal, pues no siempre tiene la razón.

La mora creditoris o mora credendi está más presente en tu vida de lo que quizá hayas considerado. Fíjate en la letra pequeña del recibo de la tintorería: “las prendas no retiradas en el transcurso de TRES MESES de la fecha para su entrega, sufrirán un recargo adicional por guardarropa, de.....% mensual sobre el precio del servicio”. Me parece un supuesto en el que la tintorería completa el contrato de obra (esta vez sí que claramente no es contrato de arrendamiento de servicios) con una cláusula especifica cubriendo las consecuencias de tu demora como cliente a la hora de retirar la prenda. La tintorería paga (en el sentido del artículo 1.157 del Código Civil) cuando completamente se hubiese entregado la cosa o hecho la prestación en que la obligación consistía. Y toda obligación consiste en dar, hacer o no hacer alguna cosa (artículo 1.088 del Código Civil, el único que me sé de memoria al igual que uno de mis comentaristas habituales en este blog).

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Otro ejemplo de mora creditoris que me parece inquietante y merecedor de la pérdida de la confianza es desastrosamente frecuente. Me refiero al caso en el que tu jefe te solicita que le entregues un documento en determinado plazo y, después, el documento coge polvo encima de su mesa durante semanas y más semanas. Comportamiento impresentable a la par que desgraciadamente común.

Por ultimo, el ejemplo de la vida diaria que más recurrentemente sufrimos sería el de la ENDESA, FENOSA, o IBERDROLA de turno. Si no dejas que te lean el contador, la cláusula tácita (¿o expresa?) consiste en que te facturan la media de los últimos meses. Conozco gente que vive años y años abusando de esas últimas medias anuales y consumiendo mucho más. De todas formas, seguro que a la eléctrica sigue saliéndole a cuenta.

Por cierto, ahora que miro el recibo de la tintorería, no sé si tengo que pagar 6 u 8 euros. Mañana saldré de dudas.